miércoles, 25 de junio de 2008

Mañana sabatina

El día en que mi padre se fue era un día de invierno, en cambio, el de tu partida era un día, en el que el otoño empezaba a llegar a nuestras vidas. Los días se hacían más cortos y las noches empezaban a ser mas frías. Era temprano, las nubes plagaban el cielo, y yo las miraba por la ventana sin cortinas. Prendí la televisión y me sumergí en los dibujos animados. Esperaba volver donde antes.

No hay comentarios: