El día en que mi padre se fue era un día de invierno, en cambio, el de tu partida era un día, en el que el otoño empezaba a llegar a nuestras vidas. Los días se hacían más cortos y las noches empezaban a ser mas frías. Era temprano, las nubes plagaban el cielo, y yo las miraba por la ventana sin cortinas. Prendí la televisión y me sumergí en los dibujos animados. Esperaba volver donde antes.
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